Ayer la Asociación de Rehabilitación e Integración del Lisiado (ARIL) recordó sus 36 años de creación, luchando por la integración de las personas con discapacidad.
Una de sus fundadoras, Mirta Cornelli recordó que la idea nace en lo de Alexis Selios donde había un grupo de Palmitas que concurría a realizar fisioterapia y allí estaba Mirta y su hermana Martha.
En esas jornadas -recordó- se hablaba mucho y todos coincidían en que querían que la institución estuviera presidida por una persona que tuviera discapacidad porque era quien conocía la problemática que debían enfrentar en su diario vivir.
En el año 1983 se logró adquirir la casa en calle Espinosa, a la cual se le hicieron muchas mejoras. Hubo beneficios, se vendían los bonos Multi-show y fue a partir de allí que una de las metas se alcanzó.