Hoy en el día en que se cumplen los cien días de las movilizaciones y se espera otra multitudinaria salida a las calles, la medida pareció una jugada para atenuar los ánimos en busca de la paz. Maduro confió en que de parte del líder opositor habría un gesto recíproco, pero éste respondió volviendo a incitar a las masas populares a lanzarse a las calles, para pedir elecciones libres.
El gobierno de Venezuela está firmemente aferrado a una salida pacífica por el lado de la aprobación de la Asamblea Constituyente.
Leopoldo López salió de la prisión donde cumplió tres de los catorce años de cárcel que le fueron sentenciados por incitar a la violencia y fuertemente custodiado fue trasladado hasta su domicilio.
Allí subió a la terraza y ante miles de manifestantes exhortó a no abandonar la lucha e incluso incrementarla, exactamente lo contrario que lo que esperaba el gobierno.
López dijo que "jamás abandonaré el compromiso de luchar hasta conquistar la libertad en Venezuela" y que "si es necesario volver a quedar recluido en la cárcel de Ramo Verde, lo haré". Estas expresiones alentaron a los manifestantes a pocas horas de un domingo que puede resultar nuevamente sangriento, en razón de que los muertos en las calles ya se acercan al centenar.