Mientras la Justicia no se ha pronunciado, ni el supuesto asesino ha declarado sobre el crimen del matrimonio en Flores, el dueño de la estancia "La Milagrosa" confirmó su certeza sobre la responsabilidad del albañil.
El estanciero, que tenía como empleado al matrimonio, contó que las víctimas también desconfiaban del albañil.
Diego Lomiento sostuvo que el jueves cuando debía reunirse con Hernández y su señora para hacer unos trabajos en su campo los llamó para ver si necesitaban algo y notó que "me atendió una señora que no era Ana, que es la que maneja el celular del matrimonio. Cuando le pregunté quién habla me dijo que era un amigo de Hernández y que le pegaron una paliza a Mario entre una mujer y otro hombre y que ahora lo estaba cuidando".
Lomiento hizo llamar nuevamente al número telefónico por parte de su padre y obtuvo la misma respuesta. Fue entonces que hizo la denuncia a la policía, agregando que el sospechoso hacía trabajos de albañilería desde hacía al menos dos años. Sin embargo, en su momento, Hernández le comentó al hacendado que el albañil tenía actitudes que no le gustaban.
El agricultor manifestó que Hernández le dijo que lo veía "muy atrevido y confianzudo", agregando que "viene a cualquier hora y se mete para la casa y hace preguntas que no me gustan, como por ejemplo si las casas están a mi nombre y cuánto cobro por los alquileres".