Con concentración en Plaza Independencia el Movimiento “Ni una menos” de Soriano se sumó a otras movidas similares realizadas en distintos puntos del país y que tenía como fin realizar una marcha bajo la consigna “Vivas y libres nos queremos”.
La caminata, de la cual participaron mujeres, niños, y hombres se inició en la plaza céntrica y culminó en El Rosedal de la rambla donde participó la cuerda de tambores femenina “Candomblá”.
Esta actividad comenzó hace tres años y se trata de una auto-convocatoria dijo Vivian Duffau quien mencionó que se cumple no solamente en Uruguay y en varios departamentos sino también en Argentina por el simple y triste hecho de que se debe reafirmar “que no vamos a permitir más femicidios. Esto no da para más. No podemos ser indiferentes. En los pocos meses que va del año llevamos 18 mujeres asesinadas la mayoría de ellas a manos de sus parejas. Necesitamos que esto pare y para que ello suceda se debe poner un basta a las relaciones de violencia que hay en las familias y en la vida cotidiana.
Somos conscientes como comunidad que un femicidio es el final de una sucesión, tal vez que de años, de una relación de dominación por parte del hombre, de creer que la mujer es de su propiedad. Incluso ha llegado a herir o matar a sus hijos para castigar a la mujer.
Se trata de un hecho que debemos detener entre todos, hombres y mujeres; los niños y jóvenes deben ser educados en estos temas”.
Insistió en que “las mujeres son acosadas en la calle, no son respetadas, y han muerto también en un terreno baldío porque a alguien también se le antojó que debía someterse a su voluntad y por eso muchas mujeres y hombres nos auto-convocamos.
No queremos que ni una madre, ni una hermana, ni una vecina, ni una prima ni una amiga más asesinada”, subrayó.
Se entiende que el cambio debe producirse en la cotidianeidad, “todos somos víctimas del machismo que hemos mamado desde que nacimos y que culturalmente lo arrastramos desde hace largos años”.
La proclama
Varios conceptos fueron vertidos en la proclama que fue leída una vez arribada la marcha a la rambla costanera.
Rescatamos algunos de ellos para compartir lo expresado en la ocasión: “en nuestro país las denuncias por violencia son muchas por año. En el 2016 se registró una denuncia cada 17 minutos; más de 24 mil casos denunciados y otros tantos que no se denuncian. Las noticias de femicidio llegan desde todo el territorio nacional”.
En otro tramo se expresó que “la realidad nos convoca y nos moviliza; la indiferencia ya es inadmisible. Es necesario dar esta lucha todo juntos”.
También se subrayó que “antes de llegar al punto inflexible de la muerte hay muchas otras formas de violencia, y muchas mujeres pasan por todas ellas. Alguna más visible y naturalizada como el acoso callejero o la publicidad sexista”.
También se hizo mención al “noviazgo violento; todas son expresiones que fomentan la idea de la mujer como objeto, como algo que puede ser propiedad de otra persona, que cree tener derecho y controlar sus acciones, sus vínculos y sus amistades, decide cómo debe vestirse hasta que llega el momento en que decide si la deja vivir o no”.
El documento leído concluye señalando que “el compromiso debe ser incansable, escuchar, denunciar; accionar, organizarnos, educar y educarnos, no ser indiferentes, aportar a la transformación cotidiana de nuestra realidad, sembrando igualdad, justicia y libertad”.