El presidente de EEUU Donald Trump, dijo ayer que está dispuesto a reunirse con el líder norcoreano, mientras desde la capital asiática se preparan nuevas pruebas de misiles y se anunció un aceleramiento del programa nuclear. Asegurando tener noticias "de última hora", el presidente norteamericano dijo que espera se den "circunstancias adecuadas para el encuentro".
Corea del Norte anunció que se ha ordenado la aceleración del programa nuclear, lo que configura una grave amenaza, ya que nunca antes como ahora se ha estado tan cerca de una conflagración.
Ayer, el presidente norteamericano abrió la posibilidad de un encuentro con Kim Jong-un, dando así un respiro a la escalada de tensión verbal. "Si fuera apropiado verle, desde luego que lo haría, me honraría hacerlo", dijo Trump resaltando la condición de circunstancias correctas.
El clima actual no hace pensar que la hipotética reunión tenga posibilidades de producirse a corto plazo. El cruce de palabras gruesas en las últimas semanas llevó al Embajador de Corea en la ONU, a advertir que se estaba creando una situación peligrosa, donde una guerra termonuclear podría estallar en cualquier momento.
Kim Jong por su parte, no se ha reunido con ningún líder internacional desde que llegó al poder en 2011, ni se tiene conocimiento de que haya abandonado el país.