Legisladores e integrantes del Directorio del Partido Nacional anunciaron que propondrán suspender las negociaciones hasta que el Parlamento apruebe los proyectos presentados. Con estas instrucciones irán los delegados a la próxima reunión interpartidaria de Seguridad dando cuenta de la decisión tomada por el Directorio.
El senador Luis Lacalle Pou había recomendado dejar de asistir, pero luego se acordó tener en cuenta la postura de Jorge Larrañaga en cuanto a que las conversaciones con el gobierno son un puente que no habría que cortar.
El malestar existente en filas nacionalistas porque las leyes que se han acordado no han sido aprobadas a nivel parlamentario por una innecesaria demora que obedecería a posturas contrarias en el seno de la izquierda, hizo que la decisión tomada fuera darle un plazo al gobierno para que en un plazo prudencial se aprueben las seis leyes ya resueltas. Cuando eso ocurra, "volveremos", dijeron voceros.
A todo esto, el senador Guillermo Besozzi, uno de los representantes del Partido Nacional en las reuniones por el tema Seguridad, había dicho ayer a la mañana que no era partidario de poner punto final diálogo sobre seguridad. El senador dijo que "ni sobre este ni sobre cualquier otro tema que nos llamen a dialogar, podemos decir que no", agregando que "el Partido tiene que tender una mano a la hora del diálogo porque tiene mucho para aportar". Besozzi se mostró partidario de que "no hay que quemar las herramientas del Presidente de llamar a la oposición a discutir y dialogar sobre un tema tan importante como la seguridad del país".