El mensaje del presidente argentino al Congreso de la Nación se transformó en una serie de insultos con un estilo muy lejos del académico que corresponde a estas instancias.
"Ustedes, los Kuka, son una manga de chorros que dan verguenza, con una ex-presidenta que va a seguir presa por ladrona".
"¿Qué te pasa a vos Chilindrina Troska?", refiriéndose al diputado Nicolás Del Caño que pretendió interrumpir su disertación.
Más tarde enumeró logros de su gestión, confrontando todo el tiempo con el Kirchnerismo, al que siguió tratando de "manga de ladrones, que no tienen la más mínima capacidad porque son un grupo de ignorantes, incapaces de conocer otra cosa que la corrupción".
"Ustedes -agregó, refiriéndose a los legisladores kirchneristas- se entregaban a Venezuela y a los terroristas de Irán que nos metieron dos bombas, donde la corrupta además, firmó el memorándum y venía a explicarme qué pasó con Nisman. ¡Dale, manga de asesinos y chorros!
El Presidente pareció sugerir la voluntad de hacer una reforma constitucional para los próximos cincuenta años, aunque no definió cuál es una supuesta moral occidental que proclama. También habló de una virtual reforma electoral y finalizó sus palabras en medio de un escandaloso griterío.