En las últimas dos décadas la comunidad científica y médica de todo el mundo se ha dedicado a estudiar la equitación terapéutica o equinoterapia, sus beneficios, sus fundamentos y los diversos ejercicios de estimulación que logran la máxima rehabilitación del paciente.
La equinoterapia es una terapia que utiliza al caballo como instrumento y que se divide en tres áreas centrales: hipoterapia, monta terapéutica y equitación como deporte.
Dentro de la hipoterapia está la terapia pasiva donde el paciente se adapta al movimiento de caballo aprovechando el calor corporal, los impulsos rítmicos y el patrón tridimensional del animal.
En la terapia activa se añade a la adaptación pasiva la realización de ejercicios neuromusculares para estimular en mayor grado la normalización del tono muscular, el equilibrio, la coordinación psicomotriz, la simetría corporal y ejercicios de estimulación neurosensorial para incrementar la sinapsis neuronal y la plasticidad cerebral.
Desde hace varios años Ruben “Chueco” Costa ha introducido en Soriano y en la región la actividad vinculada a la equinoterapia y hoy además de estar al frente del grupo ecuestre “Siempre” ubicado en la zona del barrio Pamer, también dirige los centros “Sonrisas Montadas” de Cardona y “Pasito a Pasito” de Rodó Recordó que hace unos 15 años este tipo de rehabilitación no se conocía en el interior y él tuvo la oportunidad de traerla y ayudar a muchas personas.
El cupo del grupo “Siempre” es de unas 70 personas, realizándose en estos momentos las reinscripciones en todos los centros.
Cada vez se difunde más los buenos resultados que tiene la equinoterapia y es recomendada por pediatras, neurólogos, traumatólogos, siendo esto un complemento del tratamiento que debe llevar adelante el paciente.
La equinoterapia -explicó Costa- es aconsejable después de los 3 años hasta una edad indefinida y tenemos muchos adultos mayores, algunos con prótesis de cadera o simplemente con algún problema motriz, que logran a través de la equinoterapia mejorar su calidad de vida.
También se está apuntando a las cabalgatas terapéuticas en las que se suman muchas personas adultas y como se cuenta con una caballada importante de más de 20 animales, se pueden desarrollar recorridas por diferentes lugares de la zona cercana a Pamer que son muy disfrutables.
Explicó que debe cuidarse mucho el caballo porque se estresa, por lo que debe cambiarse luego de varios meses y dejarlo descansar para luego volver a integrarlo al grupo. Para elegir los animales que se integran hay que fijarse en los aplomos, o sea cómo pisa, en su mayoría son caballos castrados, trabajándose preferentemente con hembras.
De acuerdo a cada patología hay un tipo de caballo que se adapta a la necesidad del paciente, por lo que no es una tarea sencilla y se deben evaluar muchas condicionantes antes de comenzar con las sesiones.
Se cuenta con un equipo multidisciplinario y con ello se acuerda el trabajo a llevar adelante en cada uno de los casos y a partir de allí se fija la carga horaria y el tiempo que requerirá cada uno de los casos.
Costa resaltó que más allá de que se están recibiendo inscripciones en cada uno de los centros, durante todo el año el público que necesite este tipo de tratamiento puede acercarse, procurándose así dar respuesta a cada uno de los casos.
Uruguay tiene 32 centros de equinoterapia en todo el país, dependiendo de la Escuela de Equitación del Ejército, teniendo todos una misma forma de trabajo y de evaluación. Reconoció que en todos estos años le han tocado vivir situaciones agradables donde se aprecia una mejoría en personas que asisten a los centros, mientras que hay algunos casos donde no se logran las recuperaciones esperadas.