El edil Raúl Bruno denunció actitudes irregulares de los ediles de la 22, infringiendo normas establecidas en lo que tiene que ver con predios pertenecientes a la Intendencia en este caso.
En ese sentido, expresó que “nos causó honda preocupación la situación que se diera en la ciudad de Cardona el pasado sábado 16 cuando en horas de la tardecita, algunos ediles de la lista 22 de Gustavo Lapaz, ingresaron al corralón municipal sin ningún tipo de permiso ni autorización o aviso, en un claro ejemplo de abuso a las formas y a la institucionalidad, que nos retrotrae a otras épocas del país. Desconociendo sin lugar a dudas al tercer nivel del gobierno, al Alcalde y a los Concejales, autoridades del territorio, elegidas democráticamente. Incluso nos llamó a reflexión las fotos que publicaron y subieron distintas redes sociales, donde aparecen dentro del predio junto a sus dos vehículos particulares, acompañados por personas vinculadas su lista y ajenas a esta Junta Departamental, infringiendo las normas establecidas al respecto. Mucho hemos escuchado las alocuciones en sala sobre las juntas locales y sobre los municipios, pero luego vemos que a la hora de las realidades las acciones se plasman de otra manera”.
Bruno Evaluó Aspecto Económico de su Gestión
Raúl Bruno habló en primer término del presupuesto asignado a la Junta que tiene carácter anual. Como el legislador sólo ocupó la mitad del mismo resolvió realizar una rendición de cuentas.
En ese marco sostuvo que del total del presupuesto asignado para todo el año, se gastó el 37.97%. En el rubro publicidad se gastó el 47.19%. Informó que sobre el final de su Presidencia, todas las cuentas que normalmente se pagan durante el correr de todo el mes, se cancelaron en su gran mayoría en los 8 primeros días del mes de julio, quedando incluso en la Caja, algo más de $50 mil. Agregó que del monto de las partidas que se venían solicitando a la Intendencia todos los meses, sobró para abrir una cuenta en el BROU en la cual quedaron depositados U$S 10 mil (diez mil dólares) que servirá como parte del pago que deberá desembolsar el Legislativo para cubrir el recambio del minibús que ya se compró por licitación y que se recibirá en el futuro inmediato.