El retiro de liquidez por parte del Estado o del Banco Central absorbiendo pesos del mercado, sería debido a que el Estado gasta menos de lo que recauda y no ejecuta gastos presupuestados, reduciendo así la cantidad de pesos disponibles en el sistema.
Observadores de la situación opinan que cuando el Estado recauda mucho de impuestos, pero gasta lentamente, los pesos se quedan en el tesoro, fuera del circuito productivo.
Esto es muy común en períodos donde hay disciplina fiscal estricta o baja ejecución de inversiones públicas.
Lo extraño es que al mismo tiempo los principales productos agropecuarios hace ya rato que están rindiendo por encima de sus promedios, permitiéndole al Estado recaudar cifras astronómicas que deberían "derramarse" según la teoría de los operadores económicos.
La colza se viene cotizando arriba de los 500 dólares la tonelada en el mercado local, según los últimos informes recabados y después de las últimas dos semanas iniciaron una recuperación compartida por el maíz y también en algún modo por el trigo y la cebada.
La perspectiva de las oleaginosas de invierno es más favorable en términos de mercado, donde el trigo y la cebada puede decirse que tienen precios más modestos. Sin embargo las referencias del fin de semana se situaban entre 198 y 200 dólares la tonelada de trigo y 209 dólares la cebada para las malterías.
De cualquier manera en favor de la situación de los productores, se encuentra el fuerte atraso cambiario y ahora una incertidumbre arancelaria, en razón de que la Unión Europea y Estados Unidos están a punto de establecer un piso arancelario de entre el 15 y 20% que afecte las corrientes comerciales.
La falta de certeza tiene también su impacto en las perspectivas para la opinión pública y no permite que transcurran días de expectativa favorable.