Empantanada entre tres posturas diferentes la solución para la situación financiera de la Caja de Profesionales Universitarios, se encamina al próximo lunes cuando deberá votarse el proyecto sin otra posibilidad de dilación. Hasta ahora la situación ha discurrido entre negociaciones estériles con argumentos inadmisibles según quien lo presente.
El eje de la discusión entre el oficialismo y la oposición es el financiamiento para atender la crisis, en un proyecto que pasó de Diputados al Senado, sin acuerdo sobre los aumentos de los aportes para los activos y los pasivos.
La Caja que ya anunció a sus afiliados que las jubilaciones de julio se pagarán en dos cuotas, espera por un acuerdo que por ahora sigue lejos de visualizarse en razón de que las propuestas pasan por establecer aportes que, según muchos profesionales, resultan imposibles de afrontar.
Si bien la base es que todos tienen que poner una parte, el razonamiento termina siempre en que es el Estado quien deberá aportar la diferencia.
El legislador Robert Silva aseguró que la única manera de que Uruguay se desarrolle a futuro, es si aumenta la cantidad de profesionales y agregó que "si queremos que haya personas que tengan título universitario", le va a pedir a la oposición que en este presupuesto aporte plata para la Universidad.
Constanza Moreira recordó que hay 15.000 jubilados a quienes la Caja no les va a pagar sus jubilaciones en un solo pago y agregó que ninguna relación social progresa sobre bases que eluden el principal problema.
Moreira agregó que no tiene clara la idea de que se amplíe la base de aportes y que mucha de la gente que no declara actividad independiente y que pasa a estar sin tiempo de aportación, es porque realmente no puede aportar.
La fecha se aproxima inexorablemente y cada vez la salida está más contra las cuerdas.