En Senador sorianense Martin Melazzi realizo una importante intervención en la Cámara haciendo un análisis de la situación de medio oriente .En la oportunidad el legislador expreso que “muchos jóvenes y no tan jóvenes en Uruguay, no siempre valoran lo que es vivir en libertad sin conflictos bélicos ni religiosos. EL conflicto actual entre Israel e Irán es uno de los más complejos y peligrosos del escenario internacional actual. Lejos de ser un simple desacuerdo entre Estados, involucra religión, ideología, geopolítica y una profunda historia de odio y desconfianza. Mientras Irán promueve discursos que llaman a la desaparición de Israel, este último percibe al régimen iraní como una amenaza existencial. ¿Por qué aún hoy, en pleno siglo XXI, hay actores que desean la destrucción de un pueblo? Es por eso que los jóvenes deben comprender que la Libertad, no es una condición garantizada ni permanente. Es un capital social que debe cuidarse y promoverse activamente, para seguir construyendo una sociedad más justa, inclusiva y pacífica.
Una Raíz Histórica y Religiosa
El Estado de Israel desde sus inicios fue rechazado por buena parte del mundo árabe e islámico, que lo consideró una imposición occidental en territorio musulmán. Desde entonces, el liderazgo iraní, hoy representado por el Ayatolá Ali Jamenei, sostiene que Israel es un “cáncer” en Medio Oriente. Aunque en algunos discursos se habla de eliminar al “sionismo”, no al judaísmo, en la práctica esta distinción suele difuminarse en un contexto cargado de antisemitismo.
Los discursos de odio no conducen a la paz ni a la libertad de los pueblos, por eso Uruguay y especialmente los jóvenes deben comprender que los fanatismos muchas veces ponen en riesgo las libertades individuales. Debemos tener presente que la libertad se vuelve ¨invisible” cuando es cotidiana. Cuando alguien ha crecido siempre en paz, sin restricciones graves a su forma de pensar, creer o vivir, es fácil darlo por hecho. Al no experimentar guerras, represiones religiosas o falta de derechos, cuesta dimensionar el privilegio que es vivir en un país libre, laico y en paz.
Geopolítica y Ambición de Poder
La enemistad entre Israel e Irán no es solo religiosa. Irán busca posicionarse como la potencia líder del mundo islámico, especialmente frente a rivales como Arabia Saudita y Turquía.
Por su parte, Israel ve a Irán como la mayor amenaza a su existencia. No solo por su programa nuclear, sino también por el apoyo activo de Teherán a grupos como Hezbolá en Líbano y Hamás en Gaza. Ambos grupos han atacado a civiles israelíes, y en el caso de Hamás, su carta fundacional justifica la eliminación de los judíos. Esta red de aliados iraníes que rodea a Israel es percibida como una estrategia de “estrangulamiento”.
Por eso, declaraciones iraníes que llaman a “borrar a Israel del mapa” no son vistas como provocaciones simbólicas, sino como amenazas reales.
Del lado iraní, la narrativa revolucionaria necesita enemigos para justificar el autoritarismo interno y mantener la cohesión ideológica. La ambición de poder, cuando se convierte en un fin en sí mismo, ha sido una de las fuerzas más destructivas en la historia de la humanidad.
La Postura de Uruguay Ante el Conflicto
Uruguay ha adoptado una posición clara basada en el respeto al derecho internacional, la condena a la violencia y la defensa de la paz. En el 2024, el gobierno uruguayo condenó explícitamente los ataques de Irán contra Israel, señalándolos como una “escalada bélica” que pone en riesgo la estabilidad regional y la vida de civiles inocentes.
En el 2025 la Cancillería ha reclamado restablecer el alto al fuego y ha hecho un llamado urgente al diálogo, destacando la necesidad de proteger a las poblaciones civiles y evitar una catástrofe humanitaria.
Mientras existan líderes que se beneficien del odio y poblaciones alimentadas por el miedo, la paz será difícil. Sin embargo, no es imposible. La historia ha demostrado que incluso los enemigos más acérrimos pueden reconciliarse. Para lograrlo, es necesario reconocer al otro como humano, como legítimo, y como merecedor de vivir en paz.
En nuestro país es fundamental que los uruguayos valoremos lo que tenemos, especialmente las nuevas generaciones, que no han vivido conflictos armados ni persecuciones ideológicas o religiosas. Educar en la paz, la memoria y el respeto es clave para garantizar la libertad de nuestro pueblo y un futuro lleno de esperanza”.