El Velero-Escuela “Capitán Miranda” de la Armada uruguaya volvió a surcar aguas del Mediterráneo 18 años después de su última visita. La ocasión fue propicia para la llegada a Mallorca de la Embajadora de Uruguay en España Ana Teresa Ayala y el Cónsul General de Uruguay en Barcelona Santiago Vitale. Sobre los días de encuentros vividos por los uruguayos en esa zona de España, Crónicas dialogo con el mercedario Federico Marotta quien preside la Asociación Uruguay en Mallorca, quien dijo que “la visita de una Embajadora a las Islas Baleares se considera histórica y mantuvo reuniones con autoridades del Govern Balear, Delegación de Gobierno y Ayuntamiento de Palma.
El barco Capitán Miranda amarró en la Estación Naval de Porto Pi, junto al histórico Faro y pudo ser visitado por decenas de residentes uruguayos, quienes además fueron recibidos por Embajadora, Cónsul General, el agregado de Defensa de Uruguay en la Embajada Juan Pablo Hernández y el Comandante del buque Capitán de Navío Andrés Debali. Los visitantes, con innumerables fotos y vídeos sumados a la emoción de pisar suelo uruguayo al subir a bordo, fueron agasajados y pudieron disfrutar del buque.
Hubo una recepción oficial en el velero donde mostró todo su esplendor desplegando velas y ofreciendo a los invitados un exquisito menú, con estilo uruguayo, asado incluido realizado en la propia cubierta. Debali y Ayala brindaron palabras de afecto y agradecimiento en lo que significan los lazos de unión entre España y Uruguay.
Desde la Asociación Uruguay en Mallorca se colaboró en diversas gestiones y reservas de visitas al buque, estando en contacto permanente con Consulado y Embajada, quienes agradecieron la labor de los integrantes de esta.
La Embajadora y el Cónsul General participaron de un encuentro realizado en el Casal de la Inmigración, en Palma, en donde se les dio la bienvenida, realizaron saludos y respondieron preguntas de los referentes uruguayos invitados, integrantes de grupos artísticos, deportivos y culturales que trabajan en armonía con la Asociación. También se habló de la ansiada reapertura del Consulado de Uruguay en Mallorca, institución histórica que funcionaba en la isla desde 1873.
Previo a ello y en el mismo lugar las autoridades consulares recibieron a familiares de ex cónsules de Uruguay en Mallorca. Asistieron Joaquín y Andrés Jaume, hijo y nieto de Andrés Jaume Rovira, cónsul desde 1937 a 1968 y quien entregara los archivos consulares a la Universidad de las Islas Baleares.
También asistieron Alejandro Font Jaume y Sebastián Font, nieto y bisnieto de Alejandro Jaume i Rosselló, cónsul en Mallorca de 1903 a 1937, fusilado durante la Guerra Civil Española. Se invitó a familiares de Vicente Comas, Juan, quienes no pudieron asistir y no se ubicaron descendientes del primer cónsul, Pedro Miró-Granada i Aleñar, cónsul de 1873 a 1903.
También los integrantes de la Asociación participaron de la recepción oficial en el Velero, donde obsequiaron al Capitán de Navío con una plaqueta y éste entregó a la Asociación una obra representando popa y velas del buque. En la oportunidad fue invitada la Decana de la Facultad de Filosofía y Letras Joana María Petrus, entidad que custodia los archivos consulares de Uruguay, se le brindaron palabras de agradecimiento y se le obsequió el libro “Cuentos de amor de locura y de muerte” de Horacio Quiroga Forteza, nieto de mallorquín.
En próximos meses se realizará en esta Facultad una jornada que servirá como celebración por los 200 años de independencia de Uruguay.
La Asociación Uruguay en Mallorca, referente para la colonia celeste, realiza múltiples actividades, organizando eventos, encuentros, reivindicando derechos, investigando la relación entre Mallorca y Uruguay, como es el caso de la saga Blanes Viale, participando en torneos de fútbol como el próximo Mundial de selecciones amateur en la que se ha donado la Copa “200 años de Uruguay” en gestión realizada con la Dirección de Vinculación del MRREE y Consulado General de Uruguay en Barcelona. Está previsto celebrar el aniversario 200 de independencia en el próximo agosto.
Unos 6.000 uruguayos viven en Mallorca y llegan a 30.000 sumando Cataluña y las Islas Baleares, distrito del Consulado de Uruguay en Barcelona. La comunidad uruguaya se destaca por su modo de ser, su vocación al trabajo y por ser activa en forma colectiva, algo que deja el nombre de Uruguay bien posicionado en la sociedad mallorquina.