500 víctimas entre muertos y heridos comenzaron a contabilizarse tras el primer día de bombardeos cruzados que comenzaron cuando el gobierno israelí lanzó un ataque a fondo contra establecimientos destinados a la fabricación de uranio enriquecido con la finalidad de destruir la infraestructura de misiles de ese país.
Poco después la respuesta de Irán se expresó en dos gigantescos bombardeos que dejaron enormes destrozos como consecuencia de una apuesta audaz pero aterradora, del gobierno del primer ministro Netanyahu cuyo fin no es nada fácil de prever.
Las embajadas en todo el mundo fueron cerradas por temor a represalias y el petróleo alcanzó una suba inmediata del 7% que seguramente repercutirá en el precio de los combustibles en todos los países incluído el nuestro. La posibilidad de que la guerra se extienda rápidamente a otros países que son aliados de uno y otro, amenaza poner en juego la paz mundial, algo que sería devastador.
Las amenazas revanchistas y las promesas de duras respuestas, tuvieron en jaque al mundo durante toda la jornada de ayer, mientras el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas concretaba una reunión de emergencia, al tiempo que en Estados Unidos se disponía el despliegue de varios recursos militares en la región incluyendo destructores de la armada que se posicionaron frente a la costa israelí en el mar Mediterráneo, para ayudar a derribar misiles y otros ataques aéreos previstos tras la ofensiva inicial.
La distancia entre Teherán y Tel Aviv es de aproximadamente 1.500 kilómetros, por lo que necesariamente los proyectiles enviados de un país a otro, pasan por los espacios aéreos de Jordania y de Irak.
Todos los vuelos fueron cancelados y el gobierno de Israel dio específicos consejos a sus habitantes para que extremen las precauciones y concurran rápidamente a los bunkers subterráneos en caso de que escuchen las sirenas de advertencia.
Además, los judíos que viven en el resto del mundo, fueron instados a no mostrar símbolos públicamente para evitar ser blanco de ataques por partidarios del régimen iraní.
Para Uruguay el tema involucra la situación de los Intendentes electos de Salto y Paysandú que esperan poder salir, instancia que por ahora es imposible.