Mientras espera que la Justicia designe el lugar de reclusión y confiada en que le darán prisión domiciliaria en su residencia, la ex presidenta está creando un caos en la zona de Caballito donde se encuentra el apartamento de su hija.
El griterío de los fanáticos ha exasperado a los vecinos, que no solo se quejan de la imposibilidad de descansar, sino también de la suciedad que están creando en la vigilia que promete extenderse por lo menos hasta cuatro días más.
Varios han denunciado a la policía los abusos que se cometen contra la propiedad privada pero, esta respondió que no puede hacer nada en razón de la cantidad de gente que está agolpada en la calle.
Al permanecer noche y día sin parar, se está acumulando además una importante suciedad, al tiempo que los manifestantes tomaron ayer por asalto el hall de uno de los apartamentos donde pernoctan para resguardarse del fío, mientras el escándalo se repite.
Durante el día de ayer Cristina salió varias veces al balcón para bailar ante el aliento de sus seguidores, una imagen patética para alguien que parece estar lejos de entender su situación.