Las reuniones que en las últimas horas han mantenido legisladores con representantes de la Caja de Jubilaciones de los Profesionales, solo han permitido aumentar más la incertidumbre y advertir sobre la gravedad en cuanto a que el tiempo se está acabando y si antes de junio no se encuentra una salida, no habrá dinero para las jubilaciones.
La Caja enfrenta este año la peor parte de su crisis financiera ya que recauda mensualmente menos de 34 millones de dólares y debe hacer frente a egresos por 42 millones, además de presentar un déficit estructural que amenaza con agotar sus reservas para mediados de año.
La propuesta del gobierno se enfrenta a la propuesta de varios gremios con duros calificativos, que solo anuncian que (sea cual sea la salida) habrá fuertes enojos y la posibilidad de que los profesionales que están en actividad "escondan" parte de sus honorarios generados con la finalidad de disminuir aportes.
La propuesta del gobierno incluyó un aumento en la tasa que deben aportar los profesionales activos, que del 18,5% actual pasaría al 22,%.
Al mismo tiempo, crea una contribución especial para los jubilados que ha enardecido a estos, argumentando que ya cumplieron su parte y no tienen forma de escapar al aumento impositivo.
Finalmente, la propuesta necesita también de una ayuda del Estado de aproximadamente 31 millones de dólares al año, que es vista a regañadientes por las oficinas del Ministerio de Economía y Finanzas.
La propuesta ha generado en consecuencia, críticas por parte de asociaciones de profesionales y gremios, que argumentan que las medidas son injustas y podrían conspirar contra las afiliaciones, proponiendo como alternativa que se apruebe un aumento significativo de los timbres que deben pagar los gestionantes de cualquier trámite, así como ampliar la base de aportantes, incluyendo a quienes actualmente se declaran en no ejercicio.
También en este caso, las gremiales concluyen en que debe solicitarse que el Estado cubra el déficit, mientras se implementan las reformas.
En las últimas horas el presidente de la Caja compareció ayer lunes ante la Comisión Especial de Diputados comentando el titular Daniel Alza que la Caja tiene que hacer frente a determinadas obligaciones, está en una situación imperativa y el reloj corre en contra del tiempo que necesitan ambas Cámaras para llegar a una conclusión.
La Asociación de Ingenieros Agrónomos, la Sociedad de Anestésico Quirúrgicos, la Federación Médica, el Colegio de Contadores y la Asociación Odontológica, rechazaron el proyecto y pelean por imponer una alternativa que no es bien vista desde otros sectores.