Miles de banderas en el entorno del Palacio Legislativo y una acongojada presencia en el interior, pautaron ayer la primera jornada de las exequias iniciadas después de un cortejo que durante tres horas recorrió varias zonas de Montevideo. La coincidencia desde todos los sectores sobre la trascendencia de Mujica, fue el común denominador.
Delegaciones y medios de prensa de todo el mundo, incluido el presidente de Brasil Lula Da Silva que viajará expresamente desde China, han pedido estar presentes en Montevideo.
Tal como era de esperarse, el mensaje, el pensamiento y el legado del veterano líder de la izquierda, se transformó en un episodio capaz de captar la mayor parte de los minutos de transmisión de televisoras y radios, en cuyas coberturas se escucharon las más numerosas expresiones de exaltación y pena por el desenlace sucedido.
El ex presidente Lacalle que llegó sobre las 14 al Palacio Legislativo, coincidió con Yamandú Orsi y destacó lo bueno y las coincidencias, mientras otros altos dirigentes de la política de todos los sectores, preferían recordar episodios anecdóticos de los cientos que se acumulaban en la vida del veterano estadista.
A lo largo del recorrido centenares de personas se acercaron para dar su último adiós, tanto en la sede del Frente Amplio, "La Huella de Seregni" y en la sede del Movimiento de Participación Popular, aplaudiendo el cortejo donde los restos de Mujica iban cubiertos con la bandera de Uruguay y otra de Artigas.
Acompañado por su esposa Lucía, el Presidente Orsi y varias autoridades de gobierno, el cortejo llegó finalmente al Palacio Legislativo donde el Salón de los Pasos Perdidos se convirtió en el recinto convocante para la despedida final.
El velatorio se extenderá hasta hoy a la tarde y quizá hasta mañana, dependiendo del número presencial.
Durante tres días rige la disposición que establece que la bandera Nacional permanezca a media asta en todos los edificios públicos, embajadas y dependencias militares y aéreas.