La interpretación de un mismo balance con resultados negativos y positivos, fue la noticia del día después que, en conferencia de prensa, el presidente Orsi reveló que Ancap tiene un saldo negativo de 118 millones de dólares, lo que obliga a un cambio de gestión. La oposición dice lo contrario y el precio de los combustibles sigue con un signo de interrogación.
Atribuyendo a "una herencia del anterior gobierno que obliga a un cambio de gestión", el Presidente de la República difundió el balance negativo de Ancap en el ejercicio 2024 con el que se encontró el Poder Ejecutivo.
Orsi dijo que después de diez años, "volvemos a tener números negativos" y agregó que "en 2019 Ancap generaba 41 millones de dólares de ganancia y el año pasado se perdieron 118 millones".
Agregó el Presidente que en noviembre de 2024 la administración anterior solicitó un préstamo por 160 millones de dólares que determinó que la deuda total ascendiera a los 255 millones de la moneda estadounidense, "números -dijo- que repercuten en la gestión y en la economía toda, porque será el panorama con el que se encontrará el nuevo directorio de Ancap".
A todo esto, el ex-Vicepresidente de Ancap el mercedario Diego Durand indicó que la gestión anterior dejó 159 millones de dólares en caja, además de menos deuda y mayor patrimonio.
Reconoció que el resultado del 2024 fue producto de la parada de la refinería de La Teja, pero que en el acumulado de los cinco años la empresa dio ganancias por 227 millones de dólares.
En concreto y dejando a un costado estas dos versiones contrapuestas el foco está puesto en el futuro precio de los combustibles, determinado por la fuerte baja del precio del petróleo y según la Ministra de Industria Fernanda Cardona, la próxima semana quedará definido el informe de URSEA a partir del cual se fijará el precio del combustible.