La posibilidad de que carne perteneciente a numerosos vacunos que en el norte del país han quedado sin custodia por la crisis en las empresas ganaderas, comenzó a ser preocupación tanto de inversores como de autoridades, mientras la Fiscalía sigue sin decretar el concurso. Los animales empiezan a no tener dueño.
Una suerte de caos por el vacío legal de la propiedad intelectual de numerosos vacunos desperdigados en el norte y centro del país, se está extendiendo rápidamente habiéndose constatado la muerte de un centenar de ellos debido a la sed, el hambre y las enfermedades, así como de haber caído en manos de abigeos, a estar por el estado de algunos de ellos despedazados. Se supone que la carne perteneciente a estos animales está siendo vendida clandestinamente, mientras la Fiscalía sigue demorando el concurso pedido por varios de los inversores en medio de un "entrevero" generalizado.
Para empezar, no se sabe qué cantidad de ganado existe a nombre de las empresas República Ganadera y Conexión Ganadera que atravesaron críticas situaciones financieras.
Miles y miles de hectáreas en unos 50 campos en numerosos departamentos del país albergan una cantidad no evaluada de vacunos en los campos pertenecientes a estas empresas, que en muchos casos eran de propiedad de las mismas y en otros arrendados. Se dejaron de pagar tanto los arrendamientos como los servicios de mano de obra, lo que llevó al despoblamiento de los predios por parte de aquellos que se resisten a seguir trabajando sin cobrar y se suman a la vez, a los que esperan pacientemente iniciar una demanda contra los estafadores.