A la preocupación existente por inversores damnificados por Conexión Ganadera, entre los cuales ayer se supo hay al menos tres entidades vinculadas con la iglesia católica, se suma una denuncia por la aparición de dos contratos que tendrían la firma del co-fundador de la empresa Gustavo Basso, que estarían fechados 20 días después del fallecimiento de éste. Ante esto, además de la denuncia que se viene presentando por los inversores afectados, también se estaría ante un presunto delito de apropiación indebida y estafa, demostrando el enorme desorden administrativo que habría en la empresa.
En las últimas horas se conoció que entre los damnificados vinculados a la iglesia católica está la diócesis de Canelones que tenía cinco contratos vigentes por 542.000 dólares; se contactaron con abogados para activar demanda y admiten que tenían “la mayor parte” de sus ahorros en ese fondo.
A esto se sumarían otras dos entidades y personas vinculadas a la iglesia católica que aparecen entre los afectados por las maniobras de Conexión Ganadera.
En el listado, por ejemplo, está la congregación de monjas salesianas (Hermanas Hijas de María Auxiliadora), por un monto total de 182.244 dólares. Este contrato con Hernandarias XIII fue firmado por la hermana Dinorah González Berenguer y vencería el próximo 26 de febrero. En este caso, las vacas también deberían estar en el departamento de Artigas.
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