Era importante conocer los términos en los que el presidente electo se manifestara en la carta que le mandó hace tres días a Lacalle Pou, procurando frenar la firma del acuerdo por Arazatí que finalmente quedó suscripto.
El jueves pasado Orsi había dado algunas pistas, aunque ahora se supo el contenido del texto.
El mismo sostiene en una parte, que "es conocida la posición crítica de la coalición de izquierda sobre esta iniciativa, aunque debe reconocerse que no se pueden esperar décadas para resolver el problema del abastecimiento de agua potable en la zona Metropolitana, pero también existen los tiempos políticos. Más allá de los contenidos concretos -agrega- que son los que técnicamente tendrán que ser analizados, hay una cuestión de forma y oportunidad que, en caso de firmarse el contrato con la empresa, dificultará el avance hacia una solución que reúna los más amplios acuerdos para un tema tan relevante".
Más adelante añade que "es justo decir que desde el primer día de la transición, usted ha expresado claramente su voluntad de dejar el contrato firmado. Y nosotros en todo momento hemos expresado que, así como está diseñado, el proyecto no nos convence, por lo que una determinación tan importante es una señal más que inconveniente que compromete en pocos días a las nuevas autoridades. Diferente sería si existieran los consensos mínimos como para asegurar un rápido eficiente resultado, que el Uruguay necesita para el suministro de agua potable.
Por lo tanto solicito al actual gobierno que reconsidere e instrumente los mecanismos para evitar dar ese paso anunciado".