A las dos de la tarde de nuestro país, se efectuará el juramento en el interior del Capitolio de Washington para un nuevo período de Donald Trump. Con un entorno de nieve y temperaturas de diez grados bajo cero esperadas para hoy, el mandatario se reunirá con sus principales amigos, especialmente Elon Musk, Jeff Bezzos y Marck Zuckerberg, tanto como Javier Milei de Argentina y la notoria ausencia de figuras como la Presidenta de México, país limítrofe, donde se esperan novedades nada beneficiosas como vecinos.
Trump ha estado presionando tanto a México como a Canadá y la fascinación por un gobierno de derecha dispuesto a todo, abre las puertas a un futuro incierto y decididamente peligroso.
Todavía es pronto para saber cómo serán los meses posteriores de la era Trump, pero su estilo impredecible, su desinterés por el orden liberal multilateral, el ninguneo a las tradicionales alianzas estadounidenses y su pasión por establecer aranceles, resultarán especialmente peligrosos para el resto de América y Europa.
La promesa de terminar la guerra con rapidez y un posible acuerdo con Putin para que Rusia se quede con la parte de Ucrania que ahora controla, es apenas una de las grandes incógnitas.