A los 64 años falleció el periodista argentino Jorge Lanata, luego de seis meses de internación en el Hospital Italiano y varias complicaciones en su cuadro clínico.
Fundó medios, tuvo audiencias enormes, preocupó a varios poderosos, vivió al límite, fracasó varias veces. Fue amado y seguido por millones, y odiado por otros tantos. Él siguió sus vocaciones: la de no pasar desapercibido, la de no quedarse quieto, la de disfrutar y, por supuesto, el periodismo.
El conductor de Radio Mitre se encontraba internado desde el 14 de junio, cuando se descompensó en medio de un estudio de rutina.
Lanata pasó los últimos días en la terapia intensiva del hospital ubicado en el barrio de Almagro y si bien su entorno mantenía las esperanzas de un posible traslado a un centro de rehabilitación, distintas afecciones fueron alejando esa posibilidad, había explicado después de Navidad su esposa Elba Marcovecchio, cuando le consultaron por la evolución de su marido.
Mientras estuvo internado, una disputa entre su esposa y las hijas del conductor escaló en la Justicia.
Dirigentes de todo el arco político lo despidieron indicando que fue “Un periodista que marcó un antes y un después en la lucha contra la corrupción”. Lamentaron su muerte desde el PRO hasta libertarios, radicales y dirigentes de la Coalición Cívica y el expresidente Mauricio Macri lo recordó como un amigo.
La Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, fue el lugar elegido para darle el último adiós a Jorge Lanata. El velatorio se realiza en la Avenida de mayo 575, precisamente en el viejo edificio del diario La Prensa que abrió sus puertas de 22 a 2 y mañana martes desde las 7 de la mañana hasta el mediodía.
Luego del velatorio el destino será el Cementerio Campanario Jardin de Paz de Florencio Varela, en la Provincia de Buenos Aires, en donde finalmente los restos del conductor de Periodismo para todos descansará.