El pedido a la Fiscalía de que intervenga, los reclamos de militares procesados para que se revisen sus causas, el enojo de familiares de desaparecidos y un grave problema en la interna del Frente Amplio, es el resultado de las declaraciones efectuadas por Lucía Topolansky que ratificaron anteriores expresiones del propio José Mujica en cuanto a que testigos mintieron a la justicia para que se procesara a militares.
Al referirse a los crímenes ocurridos durante la dictadura, la ex-Vicepresidenta contó en el libro "Los Indomables" de Pablo Cohen, que "hubo compañeros a los que les dijeron: "mentí, decí ésto y aquello y de esa manera meteremos preso a fulano".
Agregó que "cuando algunos compañeros se negaron a mentir, fueron acusados de traidores", una afirmación que ya había sido hecha con antelación por José Mujica, asegurando que sucedieron testimonios falsos que derivaron en condenas que actualmente están siendo cumplidas en la cárcel por militares. Mujica dijo que ese tipo de cosas "nos constan, aunque no voy a decir que fuera generalizado, pero había gente que salió con mucho rencor y hubo casos en los que se mintió para provocar procesamientos".
De cualquier manera las afirmaciones calaron hondo en la interna del Frente Amplio, donde por ejemplo, la propia Blanca Rodríguez se desmarcó de las declaraciones de Topolansky e indicó que "hoy y siempre adhiero a esta declaración de principios que nos define: memoria, verdad, justicia y nunca más".
El ex Ministro de Defensa y actual Senador blanco Javier García, sostuvo que las declaraciones de Topolansky son gravísimas y que, la afirmación de que testigos de izquierda mintieron a la justicia para obtener condenas de militares retirados por crímenes ocurridos en la dictadura, tiene que ameritar la actuación de oficio urgente del Juez Ricardo Perciballe, que no se puede lavar las manos, y debe tomarles declaración y preguntarles quiénes son los que hicieron denuncias falsas para ver si en esas denuncias reside una persona que está presa en forma injusta. Lo concreto es que a partir de los dichos surgió indudablemente un distanciamiento entre el MPP y el Partido Comunista, cuyas repercusiones en el futuro político son muy difíciles de pronosticar.