El informe que acaba de dar a conocer ASSE después de años en los que Uruguay no aceptaba mirarse al espejo, demostró las gravísimas cifras que encendieron las alarmas, tras saberse que el 39% de los embarazos infantiles atendidos en ASSE son producto de abuso sexual y que hay casos de embarazos de niñas hasta de 11 años.
El informe que lleva el título de "Análisis de niñas y adolescentes menores de 15 en situación de embarazo", tiene tres años, con un total de 190 atendidas. De ese total, la gran mayoría tenía 14 años en el momento de la detección, mientras un 25% tenía 13 años, un 7% tenía 12 y una de ellas había cumplido 11.
Se trata de niñas que mayormente concurrían a un centro educativo y que en muchos casos estaban bajo el amparo de alguna institución del Estado.
Un 48% tiene antecedentes de violencia y si bien un 39% de los embarazos infantiles registrados en estos tres años, fueron producto de abuso sexual, en un 22% no se puede descartar que haya habido violencia, lo que aumenta la proporción al 61%.
Los casos más numerosos se dieron en Montevideo, Salto, Canelones, Artigas y Rivera y hablan de la necesidad de intervenir inmediatamente tanto a nivel de las unidades especializadas, como del propio gobierno, que aún siguen en un debe frente a estas situaciones públicamente conocidas pero casi nunca admitidas oficialmente.