La necesidad de responder como la ganadería cuando está o cuando no está, afecta la diversidad de especies vegetales, llevó a un equipo de investigación de la Facultad de Agronomía a desarrollar un intenso y valioso estudio que buscó saber cómo se comportan especialmente en lo que se denomina secuestro de carbono. Para ello en el departamento de Río Negro se seleccionó un predio de la reserva "El Rosario" de una empresa forestal, impidiendo el acceso del ganado, mientras que en terrenos linderos se practicó la ganadería para comparar lo que sucedía con y sin ganadería en un mismo ecosistema medido a largo plazo.
La carga del ganado en esos predios fue de menos de un animal por hectárea, algo que se considera moderado y que no implica daño de sobrepastoreo.
Al observar la biodiversidad vegetal se registraron 83 especies en las parcelas con ganadería y 64 en las que había exclusión de ganado. Otras 45 especies eran comunes a ambas, mientras que 38 se registraron sólo en áreas con ganado y apenas 19 en las que el ganado estaba ausente.
Por todo esto, se concluye que la eliminación a largo plazo del ganado, redujo la riqueza de especies en un 30% y en casi tres décadas facilitó la colonización de arbustos nativos que entre otras cosas, dejan gran parte del suelo descubierto, promoviendo la erosión y degradan en cierta manera el pastizal. Los estudios sumamente profundos y detallados, permiten extraer numerosísimas y valiosas conclusiones que serán de alta utilidad para los servicios de cancillería, a afectos de defender la explotación ganadera de nuestro país, frente a teorías de daño que se han venido replanteando en numerosos países del mundo.