El rechazo de Francia firmemente opuesto a un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, llevó al canciller uruguayo Omar Paganini a sostener que los mecanismos de aprobación de la Unión Europea, aparentemente le impiden al gobierno francés desde el punto de vista formal, bloquear este acuerdo.
La presencia de Ursula von der Leyen es una muestra del éxito de un proceso de negociación y el apoyo a la etapa final que se consolidará en la presente jornada. Luego de que hoy los presidentes aprueben formalmente lo negociado por los cancilleres, el texto debe pasar por un proceso burocrático de traducción y validación legal, que puede insumir más de un año. Técnicamente el TLC implica un acuerdo comercial y otro más amplio que involucra política y cooperación.
Este acuerdo debe entrar a regir en forma provisoria al momento de la firma y luego ratificado en el Parlamento europeo y el del Mercosur.
El acuerdo amplio, en cambio, necesita aprobación de los países por separado, proceso que puede llevar varios años ya que si no es aprobado por cada país miembro, deja de tener efecto.
Ursula von der Leyen en su carácter de presidenta de la Comisión Europea dijo que "estamos a las puertas de crear un mercado de 700 millones de personas, la mayor asociación comercial y de inversión que el mundo haya visto jamás".