La postura radical del titular de Identidad Soberana, trasladada también a su hija Nicolle, sigue como una dura cuña entre los dos modelos que se disputarán el gobierno a fines de mes. Acusado de odio a la comunidad judía, prometió seguir desde el Parlamento llevando adelante su actitud a cualquier costo.
Ayer en diálogo con El Despertador, volvió a dejar en claro que en nada se moverá de su pensamiento y agregó que Alvaro Delgado lo llamó para un acercamiento al que le respondió negativamente, lo mismo que piensa decirle a Yamandú Orsi.
En tanto en Maldonado, la comunidad judía estudia si toma una posición institucional con respecto a las declaraciones del flamante diputado, que dijo que el departamento es un territorio ocupado por el sionismo y un apéndice del gobierno de Israel, agregando que la seguridad de Maldonado es controlada por la Agencia de Inteligencia Exterior de Israel y no por el Ministerio del Interior de nuestro país.
El dirigente judío Javier Galperín lo acusó por supuestas declaraciones difamatorias e injuriosas, con un discurso de odio que busca un aumento de la judeofobia en el Uruguay y analiza qué posición institucional tomará en el futuro.
Salle habló también con El Despertador sobre la negativa a invitarlo, que han tomado las Direcciones de los cuatro canales principales del país, sobre las que no espera ninguna posibilidad de reconciliación.
Defendió también fuertemente a su hija Nicolle, sobre sus recientes dichos en cuanto a que la actitud del conductor del ómnibus que se accidentó en la rambla de Montevideo, obedeció a los efectos de la vacuna Covid y sostuvo que nadie ha podido demostrar qué sustancia le incorporaron a los uruguayos, ni qué efectos secundarios tiene, al igual que el absurdo secreto sobre el acuerdo suscrito con el laboratorio Pfizer para la provisión de las vacunas.
No cabe duda que a la luz de una serie de explosivas declaraciones que sigue anunciando, vendrá un tiempo en el que, tanto Salle como su hija, se convertirán en noticia permanente a nivel parlamentario.