La postura de la empresa Minerva parece ser lo suficientemente firme como para hacer presagiar un conflicto delicado en la actividad de los frigoríficos.
El BPU ubicado en Durazno presentó una propuesta a los trabajadores, anunciándoles que 800 de ellos van a seguro de paro, con el objetivo -dicen los empleados- de presionar a los trabajadores para que firmen una rebaja salarial.
Este mecanismo de presión ya ha sido utilizado en otras ocasiones sostienen los trabajadores, indicándose que la citada rebaja va desde 5.000 hasta 20.000 pesos mensuales.
El envío de los 800 empleados al seguro de paro motivó que el gremio decidiera no aceptar la propuesta planteando que en lugar de reducción de salarios se manejen otras alternativas como suspensión de horas extras y beneficios.
La negociación está trancada y según observadores, el Poder Ejecutivo no está en condiciones de intervenir con éxito en el problema que se presagia como un dolor de cabeza para las próximas semanas.