Cuando el abogado Alejandro Balbi se entrevistó con la ex-Vicecanciller Carolina Ache, interesándose en la entrega de un pasaporte para el narcotraficante Sebastián Marset, la historia de uno de los integrantes de la barrabrava de Nacional ya estaba en curso.
La captura de Alan Daniel Lorenzo, uno de los autores del intento de robo al Banco Macro de Buenos Aires, colocó otra pieza en el ajedrez del narcotráfico.
Alan ampliamente conocido por sus vinculaciones con la directiva tricolor según sus propias palabras, había dejado sus huellas junto con las de uno de sus socios y varios albañiles, en el túnel que estaba a punto de culminar y que les hubiera permitido alzarse con uno de los mayores botines de la historia.
Pero a la vez, mientras Alan espera el proceso de extradición que lo devolverá a la justicia argentina, las autoridades uruguayas buscan avanzar en el entramado de su historia delictiva. En efecto, tuvo un pasaje por varias cárceles uruguayas y logró zafar de la justicia tras ser sospechado en el asesinato de dos delincuentes que fueron acribillados por orden de Marset, por haberse quedado con el dinero de una venta de cocaína valorada en 100.000 dólares.
En sus cuatro años de cárcel, dijo haber hecho "numerosos amigos" en el Comcar, especialmente en el módulo 1, mientras que en junio de 2019 fue procesado por nacrotráfico por integrar una banda que ingresó a Uruguay con 32 kilos de cocaína.
Alan Lorenzo fue detenido en su domicilio del barrio de Colón, después que la policía de Interpol brindó detalles de su identidad. Ahora espera por el dictamen judicial y su segura extradición a la Argentina.