Rusia, China, Turquía y países de la Unión Africana enviaron observadores con la rara coincidencia de que todos se caracterizan por comicios no transparentes ni libres. El gobierno de Maduro provocó el enojo de la representación de Panamá, cuyo avión quedó sin poder realizar el vuelo y en una situación de virtuales rehenes.
En medio de las críticas que arreciaron especialmente desde distintos países de América, Venezuela se prepara para un día clave, donde 30.000 urnas recogerán la voluntad de un país donde viven más de 28 millones de personas y donde pueden votar poco más de 21 millones.
Nicolás Maduro en el poder desde 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, atravesó varios picos de protesta en 2016, en 2017 y en 2018, iniciando en 2019 su segundo mandato, pese a que cincuenta países reconocieron a Juan Guaidó como Presidente Encargado. Ahora la oposición confía en la apuesta de María Corina Machado y Edmundo González, aunque la primera no está autorizada a participar por lo que, en caso de triunfo de González, debería buscar una forma de participar del gobierno.
La duda sobre si Maduro aceptará los resultados en caso de ganar la oposición, tiene otra interrogante más, aunque reconozca al nuevo gobierno, se mantendrá en el poder hasta enero de 2025, un largo lapso de tiempo en el que todo puede pasar. Dirigentes venezolanos coinciden en que el papel de la comunidad internacional será vital y si Maduro sigue en el poder, no se descarta una nueva salida de venezolanos como se registró en anteriores momentos de crisis, algo que ya se vio en 2014 y 2017.
Las mesas se cerrarán a las seis de la tarde y los primeros resultados aparecerán después de las 20.