Una de las crisis más profundas de la presente administración de gobierno se está viviendo a estas horas, tras los sucesos de ayer. Tanto el líder de Cabildo Abierto como Irene Moreira, dieron a conocer sus posturas en las que dejaron en claro que han sido víctimas de lo que consideran una intencionalidad de cobrarle cuentas a un partido que ha defendido a los más débiles.
El pedido de renuncia a la Ministra de Vivienda configuró el séptimo cambio en el gabinete de Lacalle, que incluyó a dos Subsecretarios y tras las referidas comparecencias quedó en claro que el relacionamiento ha quedado roto.
La responsabilidad según Manini, le corresponde a los socios de la coalición que han estado desestabilizando a su partido, conceptos que volvió a repetir en Rocha, en una visita ayer.
Ahora la decisión de Cabildo de Reunir el lunes a su mesa política para tomar decisión definitiva sobre el paso a seguir, pone el ojo de la opinión pública sobre esta reunión, mientras quedaron por el camino decenas de comentarios, casi todos cuestionando la actitud de la Ministra pese a que Irene Moreira con un gesto que trasuntaba su furia, dijo que volvería a hacer lo que hizo, repitiendo que "hay una operación de desprestigio frente a nuestro accionar".
Desde el Frente Amplio hubo unanimidad de acusaciones que también no escaparon al concepto de altos dirigentes de la coalición.
Así, Julio María Sanguinetti que pidió "preservar la coalición y no incendiar la pradera", aprovechó su intervención para recordar el episodio de Colonización, que dejó mal parado a Manini y a su esposa en una operación de compra realizada años atrás.
El Senador Jorge Gandini dijo que en sus largos años de política nunca había visto nada semejante, porque en política siempre hay diferencias que se arreglan conversando y nunca desatando en los medios episodios de escándalo.
Pedro Bordaberry felicitó a Lacalle Pou y dijo que su decisión era de "roja directa" mientras otros dirigentes se expresaron en el mismo sentido.