La urgencia está basada en el nuevo escándalo que se desató por la aparición de nuevas comunicaciones entre Astesiano y una empresa norteamericana que procuró datos sobre los Senadores Bergara y Carrera, a fin de forzarlos a no avanzar en la denuncia que plantearon sobre el negocio en el puerto de Montevideo.
Del encuentro de hoy surgirá seguramente una sesión extraordinaria mañana jueves. En el cruce de mensajes que aparecieron en el celular que Astesiano no logró borrar totalmente cuando fue detenido, surge el pago de una coima para conseguir datos que desprestigien a ambos Senadores y donde el propio Astesiano culmina expresando que "ya ves cómo es la interna, una mafia".
Astesiano pretendió justificar el origen del dinero y dijo en Radio Imparcial que la empresa de seguridad es de un amigo suyo que la está luchando y al que le había prestado unos dólares para una licitación que habían ganado de unas botas y una mochila. La empresa con sede en Miami dice comercializar con las principales compañías del mundo, entre ellas Microsoft, Naciones Unidas, la Armada norteamericana, Interpol, Unión Europea, OEA y gobierno, entre mil clientes del sector privado. La complejidad del entramado es tan grande que sus derivaciones se tornan imposibles de prever. El Frente Amplio pidió que Lacalle Pou y el sistema político repudien las prácticas de extorsión contra Bergara y Carrera. El secretario de la Presidencia Alvaro Delgado dijo que el gobierno se está comiendo un garrón bien importante y Carrera aseguró que tiene pruebas objetivas del ataque personal que sufrió desde agosto.
Tanto Delgado como el prosecretario de la Presidencia Rodrigo Ferres, tuvieron que concurrir a declarar ayer ante la Fiscalía, pero ninguno de los dos aportó datos ni quiso revelar qué les preguntó la Fiscal, respondiendo que fue una charla sobre varios temas.