El fútbol de Indonesia vivió ayer el capítulo más oscuro de su historia cuando miles de seguidores del Arema FC saltaran al terreno de juego del Estadio Kanjuruhan luego de la derrota 3-2 en el clásico de East Jarva ante el Persebaya Surabaya. Después de varias versiones extraoficiales, la Policía confirmó que hay al menos 127 muertos, 34 de los cuales fallecieron en la cancha.
Además, hay 180 heridos que fueron trasladados a hospitales de la zona, aunque no se aclaró cuántos son de gravedad.
Las imágenes viralizadas de lo ocurrido son dramáticas. Varios aficionados pudieron filmar con sus teléfonos celulares cómo fue el momento en que una multitud saltó al campo e inició un enfrentamiento con los agentes de la policía que respondieron utilizando gases lacrimógenos en el verde césped y en las gradas. Mientras tanto, futbolistas, árbitros y cuerpo técnico escaparon rumbo a los vestuarios para evitar ser agredidos.
Además, el Arema FC ya fue informado que no volverá a jugar con público ni en su estadio por lo que resta de la temporada, mientras se analizan otras medidas.
Entre los heridos hay niños y mujeres que fueron trasladados a dos hospitales de la zona.
Con estas cifras aterradoras, la tragedia no sólo es la más grande en la historia de Indonesia, sino además la tercera en el mundo en cantidad de víctimas fatales ligadas a eventos deportivos.
La mayor ocurrió en Perú en 1964 en un partido ante la selección argentina que dejó más de 300 muertos. Luego, el duelo entre Napoli y Bologna manchó al fútbol italiano en 1944 causando el deceso de 152 personas por una batalla entre la afición local y la policía. Con las cifras reveladas hasta el momento, este lamentable hecho en el país asiático se ubica tercero.