Los saldos negativos de los gobiernos departamentales, objeto de estudio desde hace décadas, siguen preocupando en el panorama nacional. Soriano y Río Negro se encuentran entre las trece Intendencias que no han equilibrado sus cuentas aunque en el caso de Soriano el último ejercicio registró un leve superávit. La mejor es la de Durazno y la peor la de Florida.
La Oficina Nacional del Servicio Civil confirmó que el rubro "Cero" que equivale a la cantidad de funcionarios, es la principal causa de los desequilibrios, aumentando en 16 de las 19 Intendencias con otro tema preocupante: la insistencia de la contratación directa sin concurso.
El aumento de la recaudación y la postergación de actividades por la pandemia, "salvaron" la situación de varias Intendencias donde Colonia, Durazno, Flores, Lavalleja, Tacuarembó y Treinta y Tres son las únicas que no acumulan números en rojo.
Los déficits deben ser contrastados con la estructura de ingresos y éste es el caso de Maldonado, Salto y Canelones con el agregado de que en este último departamento si bien hay superávit desde 2013, no ha podido revertir los números rojos de administraciones anteriores, en especial la del colorado Tabaré Hackembruch que se agudizó por la crisis económica de 2002.
En Durazno la clave radica en la exigencia de los cobros según ha explicado el Intendente Vidalín y en el caso de Soriano la administración Besozzi tuvo un leve superávit en su último ejercicio, aunque arrastra un déficit de 2% de su estructura de ingreso, equivalente a 46 millones.
En Río Negro Lafluf había logrado el equilibrio al cierre de 2021, aunque sigue con un déficit acumulado del 35% y acuciado por deudas que ha intentado paliar con un fideicomiso que sigue sin lograr los votos de la oposición.