La denominada Segunda Cata Nacional de Tomates permitió sacar interesantes conclusiones y estadísticas sobre las distintas variedades, incluso algunas poco conocidas, que fueron evaluados por consumidores. Los tomates amarillos, verdes y hasta de piel negra y otras variedades antiguas que se plantan en Uruguay, excedieron la clásica idea de que el tomate es un fruto rojo cuando está maduro.
Paralelamente la UTEC realizó una instancia cerrada en la que participaron de la cata personas con experiencia en este trabajo y a la vez una segunda instancia abierta a la comunidad, con la oportunidad de participación de adultos y hasta niños.
La experiencia tuvo como objetivo reunir estadísticamente, datos confiables para ahondar en las características y atributos sensoriales, como sabor, apariencia y textura y poder evaluar la aceptación general, para entender qué es lo que le gusta al consumidor.
Se enseñó para esta ocasión, una evaluación que tomó en cuenta aspectos como la textura, sabor, dulzor, aspecto, arenosidad y tamaño, lo que define que el tomate guste o no. Además UTEC está trabajando, según se anunció, en nuevas investigaciones con tomates, lechugas y otras hortalizas, y prevé incluir el tomate en otras líneas de investigación que iniciará en el presente año.
UTEC inauguró un laboratorio ubicado en la nueva sede en Paysandú, establecida en las instalaciones de la antigua Paylana, donde se realizarán trabajos con expertos para brindar los resultados a la industria que los demanda.
Por otro lado, durante los días en que se ha extendido la cata, se realizó una recorrida por diferentes locales gastronómicos, que se asociaron al evento, realizando propuestas, incorporándolos en jugos, ensaladas, gaspacho, helados y otros y hasta el broche de oro de el Chajá, con la modificación de la receta original de su tradicional postre.