La decisión de evaluar cada vez la variación del producto de las naftas y el gasoil, debería llevar al gobierno a disponer un ajuste al alza de los combustibles, un tema que preocupa en razón de que el petróleo se incrementó un 15% en medio de perspectivas difíciles por una serie de factores que se entremezclan en la realidad económica de los países productores.
Desde hace cuatro meses el gobierno no cumple su promesa de alinear los precios a la realidad internacional, argumentando que Ancap había obtenido ganancias tales que le permitían sortear una postergación.
Se argumentó en varias oportunidades que la decisión del gobierno obedecía más que nada a diferir cualquier modificación hasta después de efectuado el referéndum contra la Ley de Urgencia, algo que fue desmentido en la última comparecencia pública del Presidente Lacalle, quien indicó que la política del gobierno es que los combustibles tengan el nivel más bajo para el público, pero que si las condiciones obligaban a un incremento, se cumpliría con la decisión de respetar los precios de referencia, que según la URSEA muestran un incremento de casi 9% para las naftas Premium, 8,73 para la Super y 7.59 para el Gasoil.
El informe de URSEA corresponde al período que va desde el 26 de diciembre al 25 de este mes y ahora el tema quedó en manos del Poder Ejecutivo que tomará la decisión en los días antes mencionados.