Toda el área más antigua del Instituto de Formación Docente de Mercedes comenzó a ser demolida ayer para permitir concretar la obra del nuevo edificio, que está pensada para tres plantas, pero en una primera etapa parte tendrá planta baja y primer piso.
Por esta razón, todas las actividades finales del pasado año y los últimos exámenes, se tomaron en las instalaciones del Centro Uruguayo y este año y parte del próximo, las clases se estarán dictando en el local del ex hotel Marín ubicado en 18 de Julio y Rodó.
Dada la cantidad de alumnos que recibe año a año el instituto, tanto para la carrera de maestro, como para profesorado, las autoridades de la enseñanza consideran que Mercedes debía tener un edificio acorde a las exigencias educativas que permitiera además tener algunos nuevos cursos que van rotando por el país, como por ejemplo, la preparación de docentes para primera infancia.
La obra estaba comprometida desde hacía ya varios años y finalmente en las últimas semanas antes de finalizar el pasado año, se instaló la empresa ganadora de la licitación, comenzando la demolición interna, pero en estas horas se aprecia la magnitud de las obras que ha hecho desaparecer el tradicional frente de la antigua casona de calle Careaga.
Se prevé que en esta primera parte del proyecto se construirán dos plantas, quedando pronta la obra para otro piso más, que podría concretarse en el futuro. La edificación albergará sala de dirección, para docentes, aulas, espacio para realizar actividades culturales, una biblioteca más amplia, ascensor con una accesibilidad para todos y se dotará de mobiliario a nuevo, también pensando en futuros cursos que puedan dictarse.