Desde la Junta Nacional de Drogas sus autoridades vienen realizando una recorrida por todo el país buscando tener un contacto más fluido con las intendencias y demás autoridades.
El Secretario General Daniel Radío estuvo ayer en Mercedes, indicando que recibió un planteo directo del diputado Martín Melazzi, considerando muy importante evaluar la posibilidad con el jefe comunal.
Radío explicó que “en todos los departamentos debemos tener un centro de primer nivel como el ‘Ciudadela’ que existe en Mercedes, como forma de que la gente tenga una puerta de entrada al sistema, donde su prestador de salud nos brinde una referencia de su historial, iniciándose un tratamiento. Eso sería el inicio y luego, las otras acciones dependerán de los recursos que haya a nivel local y regional.
Desde la Junta Nacional se respetan todos los lugares privados que atienden a personas con adicciones y un gran déficit que tiene el Estado es certificar o no esos establecimientos, por lo que se viene trabajando conjuntamente con el Ministerio de Salud Pública.
Sabemos que cuando los usos de droga son problemáticos, constituyen una patología y lo que el Uruguay inventó para su tratamiento es el Sistema Integrado de Salud. Todos los uruguayos tenemos un prestador, por lo que las instituciones tienen un deber y el Estado debería obligar y hacerse cargo de que se atienda debidamente.
Preocupa el aumento del consumo en los uruguayos, pero debemos tener en cuenta que es una situación mundial y si miramos los países de la región, el nuestro es donde menos ha crecido la problemática.
Debemos mirar cómo la humanidad ha abordado este tema históricamente y los seres humanos hemos convivido con la droga desde hace 6 mil años, pero han estado prohibidas sólo en el último siglo y es justamente donde hemos tenido la mayor cantidad de problemas. Hemos hecho estudios en fiestas electrónicas para ver qué tipo de sustancias consumen y nos hemos encontrado con drogas que nunca fueron confiscadas, lo que nos demuestra que esto ingresa al Uruguay sin ser detectado y cuando vemos que se incauta droga, debemos pensar que detrás de ese poquito que se logró capturar, mucha más ingresó al país.
Detrás de la oferta de droga hay organizaciones criminales y sabemos que las adicciones son las puertas de entrada a la delincuencia, a la destrucción de familias y realmente a aquel que tiene un negocio le conviene que la gente sea adicta y muchas veces para introducirla la acerca con regalos y luego queda al servicio de los narco.
Estoy convencido que habría que modificar todo el sistema que tenemos, debemos dar un debate en el mundo para que todo vaya cambiando, porque sólo el Uruguay no puede comenzar a proponer estas variables. Hoy vemos países como Canadá y Alemania que han iniciado estos cambios.
En el Area Metropolitana hay unos 10 mil consumidores de pasta pase, varios miles de estos viven en situación de calle y mientras estén así, no hay posibilidad de combatir el flagelo. La droga que genera más problemas a nivel de salud, de ausentismo laboral y violencia de género, es el alcohol.
Después existe el uso del cannabis, cocaína en menor porcentaje y también debemos tener en cuenta que hay adicciones sin sustancias y sin embargo, eso no nos preocupa, como por ejemplo las ludopatías, donde hay gente que ha perdido todos sus bienes por esto. También se puede ser adicto al teléfono, a otra persona, eso que a veces escuchamos donde se dice ‘no puedo vivir sin ti’, por lo que muchas veces conduce a la violencia de género e incluso hasta la muerte, por lo que hay que tener mucho cuidado con las relaciones ‘tóxicas’”.