Con las ideas de su padre y tras consultar en Google sobre algunos temas técnicos, una familia de Mercedes ha ideado dos hornos solares en los que preparan los alimentos habituales de su hogar y buscan generar a partir del mismo un emprendimiento familiar, ya que se pueden elaborar pollos arrollados, cordero, pan dulce, pan casero, pascualina, torta fiambre, todo lo que ya ha sido probado por la propia familia.
La responsable de la idea es Laura Moreira Steingruber junto a su hija Jeniffer Ibarra, quienes residen en Gadea 576 bis en el barrio Treinta y Tres.
Cuando aún vivía mi esposo y como forma de ahorrar energía, comenzamos a idear un horno solar, tomando como experiencia algo similar que años atrás había implementado mi padre.
Después que mi esposo falleció hemos probado con parte de una cocina antigua otro de los hornos solares, que quizá esté un tanto rudimentario en cuanto a la concepción final, pero funciona y nos permite elaborar alimentos y nuestro deseo es venderlos, dado que queremos comenzar a reunir dinero para comprar la casa en la que vivimos.
El primer horno lo hicimos con cajas de banana, se recubrió en espuma plast, luego va una chapa de aluminio y se tapa pero, sobre una parte que queda, se coloca un vidrio y así se produce la concentración del calor. Cuando hay sol intenso la temperatura puede llegar a los 140 grados. Usualmente en la mañana preparo los alimentos y los dejo sobre los hornos, lleva algunas horas, pero perfectamente elaboramos pollo, chorizos y sopa, entre otros. En invierno nos cuesta mucho más utilizarlos pero, queremos aprovechar en esta época para que la gente pueda probar nuestros productos.
Mi papá hace muchos años hizo una parabólica solar casera y con eso también pudo lograr el calor suficiente para elaborar alimentos. Mi hija y mi hermana han sido de gran ayuda ahora y realmente, todo esto lo hago por Jeniffer que está cursando Gastronomía en la Escuela Técnica “Washington Lockhart”.