A pocas semanas de que comience la temporada de verano, el Banco Central de la República Argentina emitió un comunicado en el que prohibe a los argentinos comprar en el exterior pasajes, alojamientos o servicios en cuotas, utilizando sus respectivas tarjetas de crédito. El documento impone que las entidades financieras que emiten tarjetas de crédito no podrán financiar en cuotas las compras de pasajes y demás servicios en el exterior incluyendo los alojamientos.
La circular aclara que la medida incluye compras realizadas en forma directa con el prestador del servicio o indirecta a través de agencias de viajes o turismo, así como las plataformas web y otros intermediarios.
La medida se tomó a casi dos semanas de las elecciones que tuvieron lugar en el vecino país y en la época en la que se acelera este tipo de contrataciones.
La misma tiene por objetivo desa-lentar el turismo a otros países ante la falta de dólares. Dentro del amplio muestrario de restricciones que impuso la Argentina en los últimos veinte años, una medida extrema como ésta no tenía antecedentes y refleja los temores del Banco Central del vecino país en cuanto a sus reservas.
Por el contrario, cuando los extranjeros van a la Argentina, no siempre ingresan sus dólares por el circuito formal, ya que, sabiendo que conseguirán doscientos pesos argentinos por cada dólar, si lo cambian en un comercio o en su hotel, en lugar de pagar con la tarjeta y recibiendo solamente cien pesos.