Fue una verdadera gloria del básquetbol nacional integrando la selección uruguaya en 1964 dirigida por Raúl Ballefin. Disputó en Japón los juegos olímpicos de ese año. Se formó y jugó siempre en Sandú hasta su incorporación en el Básquetbol profesional, en la selección de Soriano y Sporting de Montevideo.
Hace algunos años la Liga de Básquetbol lo homenajeó en el entretiempo de uno de los clásicos Praga - Remeros, ocasión en que se recordó el plantel de Sandú, donde compartía la integración con jugadores de la talla de Néstor Mayol, Carlos, Jorge y Walter Koster, Sergio Frantchez y Mario Rochón, recibiendo en esa ocasión una placa en una ceremonia de la que participaron dirigentes de las dos instituciones, el Presidente de Remeros Agustín Bascou y el secretario de Praga José Pedro Guastavino.
El camino del baloncesto fue continuado por sus nietos Nicolás y Federico que hoy, al igual que el resto de su familia, padecen las dolorosas consecuencias de la infausta noticia que comparte Crónicas, así como la población de Soriano.