El secretario de la Presidencia Alvaro Delgado y la Presidenta en ejercicio Beatriz Argimón, compartieron ayer un mismo pensamiento: no es bueno que el dinero para eliminar asentamientos se saque de un préstamo del Fondo Monetario, sino que debe extraerse de recursos genuinos como el Instituto Nacional de Colonización.
Delgado (que debió devolver un predio al INC tiempo atrás al considerarse que no tenía los méritos de radicación como para acceder al mismo) se mostró convencido de que no se le puede pedir al Fondo Monetario Internacional recursos que se le pueden sacar a Colonización. Aseguró que la solución que había aportado Cabildo Abierto para no entrar en una guerra de pobres contra pobres, había sido sugerida desde el Ministerio de Economía y Finanzas.
Delgado aseguró que no corresponde generar una deuda más, sino que los recursos para los asentamientos tienen que ser extraídos de fondos genuinos como los que tiene Colonización.
En el mismo sentido se pronunció (aunque con más reserva) la Presidenta en ejercicio Beatriz Argimón, quien, si bien opinó que de antemano no se puede descartar nada, la propuesta de Guido Manini Ríos para utilizar los derechos especiales de giro que el FMI le otorgó a Uruguay, es un camino que en lo personal no consideraría. El FMI le asignó a los países socios, entre ellos Uruguay, derechos especiales de giro, una unidad de cuenta que el organismo asigna de manera excepcional en épocas de crisis, para que los Estados miembros tengan una reserva. A Uruguay le corresponden unos 585 millones de dólares.