El Director del Instituto Nacional de Colonización Rodrigo Herrero fue consultado sobre el tema en discusión de los últimos días en cuanto al fideicomiso que permitiría dar respuesta habitacional a unos 200.000 uruguayos y que disminuye el dinero que quedaría para el funcionamiento del Instituto.
Al respecto dijo que “dentro del Directorio la posición no es igual y yo en forma personal considero que la propuesta del Ejecutivo es de recibo porque el Instituto a través de una buena gestión en los últimos años tiene un superávit que le permite la compra de tierras, quizá no al ritmo de otros años, y hacer las inversiones necesarias para mejorar la calidad de la Colonización.
Nosotros estamos teniendo un ingreso por rentas que nos genera un plus de unos 6 o 7 millones de dólares por año y eso se destina entre otras cosas para dar créditos a este tipo de viviendas que hoy tenemos en Cololó o financiar proyectos más ambiciosos.
El escenario que tenemos hoy para adelante que eran de unos 15, 20 o 30 millones de dólares por año que se destinaban a crecer en tierras no estarían disponibles, al menos no en su totalidad, y yo creo que no es el fin del mundo ni del Instituto sino lo que hace es mejorar el ingenio en la gestión, me parece que esto es un reto y así lo vi cuando lo planteó el Ejecutivo. La discusión aún no ha terminado, habrá que esperar a que la Rendición de Cuentas se vote y ahí veremos cómo seguimos. Igualmente se está trabajando en los lineamientos que se planificaron en esta administración, mejorando la calidad de la colonización y recientemente presenté una propuesta que el Directorio acompañó que es evaluar qué impacto tienen las políticas que se han hecho a nivel del desarrollo de las familias, que es el objetivo final de todo esto. Hicimos un acuerdo con el Plan Agropecuario para analizar adjudicaciones que tienen ya cinco años y allí tenemos de todo tipo, familiares, lecheras, ganaderas, frutales, viendo qué resultados dio en esos núcleos, si lograron su objetivo porque lo que todos buscamos es que la gente viva dignamente, pueda prosperar, tenga los recursos para que sus hijos puedan estudiar y en el día de mañana si ese chico se quiere quedar en el campo que así lo haga.
A mediados del año que viene vamos a tener información de este estudio para poder rediscutir si seguimos comprando tierras para adjudicarlas a unidades familiares o debemos apostar a políticas que tengan impacto más grande.
Aquí en Cololó tenemos 2.000 hectáreas y hay 17 familias. Si me voy a otros lugares de Colonización quizá tenemos 8 ó 10 familias y debemos mirar el Uruguay como un todo”.