La vecina Argentina atraviesa una crisis sin precedentes, después que la Vicepresidente Cristina Kirchner ordenó a todos los Ministros que responden a su sector, dejaran el gabinete de Alberto Fernández para forzarlo a una renovación total.
Fueron los de Interior, Justicia, Ciencia, Medioambiente, Cultura, Comercio, el titular del PAMI y la Directora de Anses.
Uno de los gobernadores que anticipó su apoyo fue el de la vecina provincia de Entre Ríos Gustavo Bordet.
Sin embargo Fernández logró a los pocos minutos un respaldo de numerosos gobernadores de provincias argentinas, mientras anunciaba en una reunión que mantendría el actual gabinete. Se había enterado de las renuncias después de un almuerzo con el Intendente de José C. Paz y lamentó que de las renuncias se enteraron los canales de televisión antes que él porque en la Casa Rosada no había ningún documento, ni renuncia formal que hubiera llegado de manera administrativa.
A todo esto Cristina Fernández llamó al Ministro de Economía Martín Guzmán y le dijo que lo respaldaba. Una actitud diametralmente opuesta a la que quiso insinuar con una sucesión de rumores, lo que hace que la crisis sea aún mayor, dado que nadie entiende muchos de los episodios que se vienen sucediendo.