La necesidad de mayor cantidad de personal y las contradicciones que se presentan por supuestas certificaciones falsas, ha creado una notoria polémica que amenaza con los reclamos del Ministerio del Interior. Un alto porcentaje no cree que los 4.800 funcionarios policiales que están actualmente certificados como enfermos, todos estén en esa condición.
Heber que quedó colocado en el medio del problema dijo que se apelará al cruce de datos con el BPS y otros organismos, al tiempo que se estudian intervenciones directas en los encargados de las certificaciones para que éstas sean transparentes y realmente expresen la condición física del funcionario que pide no trabajar por encontrarse atravesando algún tipo de patología. Las vinculadas con el estrés o situaciones de tensión difícil de comprobar, guardan un alto porcentaje entre los funcionarios que están ausentes.
Heber reconoció que unos cuantos funcionarios están faltando a su labor policial, pero están presentes en otros trabajos, lo que ha creado una situación altamente injusta.
Paralelamente, los alcances de la Ley de Urgente Consideración fue defendida por Heber al sostener su férrea convicción de que permitirá a la policía desenvolverse mucho mejor y reconoció la falta de infraestructura vehicular, aún cuando hay elementos como las confiscaciones, que podrían permitir el remate de bienes para la adquisición de los útiles necesarios.
Heber visitó la Intendencia y la Jefatura de Policía y en el curso de la tarde emprendió viaje a Fray Bentos para una actividad similar.