Hace unos 8 años, Lucía Curti inició la cría de la lombriz roja conocida como Californianas. Ella misma construyó las primeras composteras con madera y a partir de ese momento comenzó a trabajar en proyectos y desarrollar propuestas, ya que la iniciativa no es sólo importante para mejorar el jardín, sino también para la vida, porque se logra transformar todos los residuos urbanos en humus.
Curti en visita a Mercedes sobre esta labor explicó que “ las cáscara de frutas, café, servilletas, yerba, resto de verduras y té; todas son materia orgánica que las lombrices convierten luego del proceso en humus.
Para las plantas esto es lo mejor, es como una tierra que no ha sido tocada por el ser humano y cualquier persona puede tener su compostera. Sólo se requiere de un lugar y recipiente para iniciar la tarea.
Recomendó a quienes quieran poner en práctica la propuesta a que consulten el Facebook la página “lombriz urbana”, donde pueden apreciar que hay diferentes tipos de composteras.
Explicó que las lombrices producen dos tipos de humus, sólido y líquido. El sólido se coloca por encima de la tierra y al regar éste se va mezclando, mejorando la estructura de la tierra. El líquido se debe usar diluído por la gran concentración que tiene y puede quemar las plantas, siendo considerado por los compostadores como “oro líquido”. Durante el año el humus sólido se puede aplicar todas las veces que lo necesite un jardín, siendo aconsejable en los cambios de estación. Es recomendable también para todo tipo de huerta orgánica, porque ayuda a que las semillas eclocionen pues el humus es muy nutritivo.