La fecundidad uruguaya llegó a 1,4 hijos por mujer en una tendencia a la baja que preocupa a las autoridades.
El bajísimo índice parece equivaler a que nadie quiere tener hijos en nuestro país, sumado al impacto que provocó la rapidez con la que bajó el índice luego de una década en que osciló en valores cercanos a los 2 hijos por mujer.
Si se mide en nacimientos impresiona aún más, pasando de 48.926 a 35.866.
En el período 2005 al 2015 la fecundidad era baja pero estable y era el resultado de un comportamiento reproductivo hasta polarizado entre estratos sociales, lo que hacía convivir una fecundidad total baja con niveles altos de fecundidad adolescente y temprana, protagonizado por las mujeres más pobres y mayoritariamente vinculados a embarazos no intencionales.
En 2016 se comenzaron a aplicar políticas dirigidas a disminuir el embarazo no intencional en adolescentes, y la fecundidad de este sector (madres de 15 a 19 años) descendió de unos 60 nacimientos por cada 1.000 a 30 por cada 1.000 .
Hubo también una reducción en la tasa de fecundidad temprana, pasando de 20 a 24 años.