Diversos conflictos se han desatado en Artigas en el marco de la zafra de la caña de azúcar, dado que hay más de 300 cortadores que se quedaron sin su jornal laboral y hay otros que no han podido comercializar con ALUR lo que han sembrado en sus chacras.
En las puertas de ALUR se ha establecido un campamento por trabajo y tierra y al respecto, consultamos a Juan Carlos Silva residente en la Colonia Raúl Sendic, quien señaló que “estamos en un pre conflicto porque hay 300 trabajadores que quedaron sin el corte de caña de azúcar, o sea afuera de su trabajo, aduciendo la empresa que de esta manera se busca achicar costos y extender la zafra a 5 meses. De esta forma, redujeron el número de trabajadores y lógicamente que hay muchas familias que están dependiendo de estos ingresos para alimentarse los próximos meses.
También tenemos el caso de que hay algunos productores familiares, como yo, que nos cortaron los recursos desde el año pasado y hoy tenemos 3 mil toneladas de caña para cosechar para ALUR y la fábrica no nos deja llevar nuestra producción al Ingenio. Se nos ha dicho que hagamos lo que creamos conveniente con nuestra producción, pero ellos no nos quieren recibir como productores, aduciendo que tenemos deudas. No sólo nos ocurre a nosotros, sino también a la mayoría y de esta manera nos están cortando los recursos para seguir trabajando.
En nuestro predio hemos invertido unos 6 millones de pesos que en definitiva, lo único que nos queda por hacer es venderlo a otro productor para que lo pueda comercializar con ALUR o destinarlo para el alimento de animales, lo que significa una pérdida de los ingresos previstos.
También tenemos la problemática de que hay dos colonias que albergan a más de 30 familias que tienen el desalojo.
Estas son ‘Placeres’ y ‘Paypaso’, generándose diferentes situaciones debido a que la tierra es de particulares, hasta ahora venía siendo arrendada por ALUR y ahora ya no continuará con ese arrendamiento.
Ya hemos mantenido reuniones con el sindicato de trabajadores de ALUR y la Unión de Trabajadores de Artigas, teniendo también el apoyo de otros sindicatos que entienden que esta situación que afecta a un número importante de trabajadores, debe tener una salida”.