La Comisión Departamental de Soriano por una Vida Libre de Violencia Basada en Género hacia la Mujer, realizó algunas consideraciones en el marco del Día Internacional contra el Maltrato y Abuso sexual hacia niños, niñas y adolescentes.
Indicaron que “la violencia en sus múltiples manifestaciones constituye una violación de los derechos humanos, por lo que es preciso el compromiso del Estado a los efectos de que desde las políticas públicas se conforme un sistema de respuesta efectiva que pueda detectarla, detenerla y reparar el daño que produce. Es en ese camino que está esta comisión, habida cuenta que la efectividad de la implementación de acción, así como la cobertura de aplicación de las respuestas implica que todos los organismos con anclaje territorial, trabajen en forma articulada. Se considera que la violencia hacia las mujeres y los niños deben enfrentarse de manera integral, aplicando medidas de sensibilización, prevención y apoyo a quienes la sufren.
Cuando se habla de violencia basada en género, al igual que se habla de violencia contra la mujer o de violencia doméstica, se impone sumar la perspectiva generacional a su tratamiento y es en esa dirección que avanza la legislación nacional. La Ley 19.580 del año 2017 en su enumeración de principios coloca al interés superior de las niñas y adolescentes, como un elemento que debe primar a la hora de tomar decisiones sobre sus vidas, consistiendo esto en el reconocimiento y respeto de los derechos inherentes a su calidad de persona humana.
Por su lado, la promulgación de la Ley 19.747 del año 2019, fortalece el acceso a la Justicia de estos grupos y adecúa los mecanismos para la protección y restitución de sus derechos por situaciones de violencia, además de dar rango de ley al Sistema de Protección a la Infancia y Adolescencia Contra la Violencia.
Más allá de estos avances, afirmamos que la adopción de medidas de protección que contemplen a todas las personas involucradas en una situación de violencia doméstica y la intervención familiar con perspectivas de género y de generaciones, sigue representando un desafío a superar”.